
Predicad mi Evangelio
Dios se deleita en la castidad y aborrece el pecado sexual. La castidad incluye la
abstinencia estricta de relaciones sexuales antes del matrimonio y la completa fidelidad y lealtad al cónyuge después del matrimonio. Los que viven la ley de castidad disfrutan de la fortaleza que se deriva del control de sí mismo. Disfrutan de confianza en sus relaciones familiares y pueden disfrutar más plenamente de la influencia del Espíritu Santo en su vida. Los que quebrantan esa ley están sujetos a un sentimiento de vergüenza y de culpa que puede durar mucho tiempo y constituir una carga en su vida.
La castidad requiere la fidelidad tanto en el pensamiento como en los hechos. Debemos mantener limpios nuestros pensamientos y ser recatados en nuestra forma de vestir y de hablar y en nuestros actos. Debemos evitar cualquier tipo de pornografía. Debemos tratar como algo sagrado los poderes de la procreación y nuestros cuerpos, los cuales nos ha dado Dios. Los candidatos al bautismo deben vivir la ley de castidad, la cual prohíbe toda relación sexual fuera del matrimonio legal entre un hombre y una mujer. No deben participar en abortos voluntarios ni en relaciones homosexuales ni lesbianas. Los que hayan cometido pecados sexuales pueden arrepentirse y recibir el perdón.
abstinencia estricta de relaciones sexuales antes del matrimonio y la completa fidelidad y lealtad al cónyuge después del matrimonio. Los que viven la ley de castidad disfrutan de la fortaleza que se deriva del control de sí mismo. Disfrutan de confianza en sus relaciones familiares y pueden disfrutar más plenamente de la influencia del Espíritu Santo en su vida. Los que quebrantan esa ley están sujetos a un sentimiento de vergüenza y de culpa que puede durar mucho tiempo y constituir una carga en su vida.
La castidad requiere la fidelidad tanto en el pensamiento como en los hechos. Debemos mantener limpios nuestros pensamientos y ser recatados en nuestra forma de vestir y de hablar y en nuestros actos. Debemos evitar cualquier tipo de pornografía. Debemos tratar como algo sagrado los poderes de la procreación y nuestros cuerpos, los cuales nos ha dado Dios. Los candidatos al bautismo deben vivir la ley de castidad, la cual prohíbe toda relación sexual fuera del matrimonio legal entre un hombre y una mujer. No deben participar en abortos voluntarios ni en relaciones homosexuales ni lesbianas. Los que hayan cometido pecados sexuales pueden arrepentirse y recibir el perdón.
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